miércoles, 23 de marzo de 2011

Sabores de la luna...

Lágrimas que se dan la mano fuertemente
para reinventar la risa del otoño porteño...
Abrazos que muerden los surcos del miedo
con la ilusión de imaginar los dos suavemente...

Luz tenue que invade todos los rincones...
Imágenes que aprenden a volar como águilas,
que sueñan con nidos de múltiples colores,
y se arrastran con coraje para hacer caminos de agua...

Llueve fuerte y con la ilusión de siempre,
con los sabores de la luna que dan pinceladas...
Los paseos eligen lo mejor del otro sin incertidumbres,
y oxigenan la tierra despacio para sembrar miradas...

viernes, 11 de marzo de 2011

miércoles, 9 de marzo de 2011

Mujeres-muelle

Lunes, 7 de Marzo de 2011 por Ramón Lobo

Cuando pienso en mujeres-valiente, mujeres-ejemplo, mujeres-roca veo la figura inconmensurable de mi abuela Germaine: dignidad y respeto. La vida es aprender a caminar con la cabeza erguida, como los bueyes de Miguel Hernández. Caminar sin miedo con la vista levantada por si pasan las estrellas. Y pasan, pasan cada noche cuando comienza el sueño.

Hay mujeres-fuerza que luchan con las manos; otras, con la mirada. O con la voz. Hay mujeres que nunca se derrotan. Son mujeres-ancla, mujeres-muelle.

Hoy debería ser el día de los no-hombres, de los nada, de los cobardes que maltratan, de los acosadores, de los esclavistas, de los que nunca lloran.

No creo en los días de. Suenan a negocio y a letanía.

Cuando pienso en mujeres-valientes vivas se aparece Maud, mi madre; siempre remando haya o no haya agua. Y se aparecen mis tías, las de Inglaterra, que de España no me llegan mujeres ni hombres, solo me llegan ordenes, gritos y bofetadas.

Cuando pienso en mujeres huelo a hierba y a mar de algas, a país extranjero y a lluvia.

viernes, 4 de marzo de 2011

Coraje...

A veces, es difícil tomar alguna decisión...; pero un día te sale el coraje para preguntar las cosas de frente; y sobre todo, para ir desligando tu autoestima del otro... y es maravilloso...

Tarareando esta melodía emocionante, sonrío y me acurruco...

sábado, 26 de febrero de 2011

La huella de tu abrazo...

Los últimos días han sido algo grises... Esta sensación áspera de que todo se complica es agotadora...; pero en la noche hay un abrazo que te sorprende, te reconforta, y te "enfoca" de nuevo...Y además, ese abrazo te dice, con toda la delicadeza del mundo, que la piel del otro y la tuya, - con su respiración, sus miedos, su alegría -, encuentran tiempo en la ciudad para dar espacio a la calma... Es la huella de tu abrazo que no olvido... que tiene baile y música, que llora y cierra los ojos...

martes, 15 de febrero de 2011

El corazón que habito

Semillas de caricias sin melancolía,
con la sensación cercana del deseo.
Cierre y reparación con palabras,
sin medir la ternura en centímetros...

Manos libres, risueñas, sin telarañas...
que se asoman a la ciudad de al lado,
y que cambian el lugar de las rosas,
cuando pasan los barcos con sueño...

Escucho la verdad sin horas
en el corazón que habito a diario.
Ya no hay medias verdades con alas,
ni páginas fragmentadas de olvido...

Los ríos se llenan de peces y estrellas,
y las huertas se inundan de aliento,
para poder creer en mi corazón que palpita,
y para cantar a los que más quiero...

jueves, 10 de febrero de 2011

A la esperanza vuelvo, a la madera...

A la esperanza vuelvo, a la madera
que construyó mis días importantes,
a la extraviada primavera
de antes...

C.Oliver Labra

miércoles, 2 de febrero de 2011

Podemos lograrlo...

Para Beatriz, que superamos el miedo y nos fuimos al otro lado del Átlántico... Por todos los malos ratos que vamos superando y por las risas compartidas...

"Hay magia en la noche... Oye, podemos lograrlo si corremos... Oh, Carretera del Trueno, agárrate fuerte, Carretera del Trueno"


martes, 1 de febrero de 2011

Si oyes correr el agua

Si oyes correr el agua en las acequias,
su manso sueño pasar entre penumbras y musgos,
con el apagado sonido de algo
que tiende a demorarse en la sombra vegetal.
Si tienes suerte y preservas ese instante
con el temblor de los helechos que no cesa,
con el atónito limo que se debate
en el cauce inmutable y siempre en viaje.
Si tienes la paciencia del guijarro,
su voz callada, su gris acento sin aristas,
y aguardas hasta que la luz haga su entrada,
es bueno que sepas que allí van a llamarte
con un nombre nunca antes pronunciado...

Álvaro Mutis